sábado, 5 de marzo de 2011
Por Onofre Mesas:
Quizás tú sientes que el dinero, el poder, o encontrar a tu pareja puede ser el sentido de tu vida. O quizás buscas el sentido de tu vida en las opiniones y en la búsqueda de aprobación de tus amigos, tus padres, etc., pero siempre acabas sintiéndote igual: con una sensación interior de desesperanza y vacío. Pero lo más interesante, es que el sentido de tu vida lo sientes, por primera vez, cuando sufres un gran estremecimiento emocional o está en peligro tu vida. Es, en esos momentos, cuando todo aparece tan claro como si, después de una tarde con neblina, esta se disipara y apareciera el sol, reluciente, ante tus sorprendidos ojos. ¿Has hecho alguna vez el experimento de visualizarte en tu propio funeral? ¿De imaginarte el recuerdo que deseas dejar en tus amigos y tu familia? Si no lo has hecho… imagínate por un instante, que hay una tumba, que estás asistiendo a un funeral… y que abres la tapa, para ver a la persona que está dentro… ¡y para tu sorpresa… ¡eres tú mismo! Es tu propio funeral. ¿Por qué deseas que te recuerden las personas que están asistiendo a tu funeral?... piensa por un instante…Ahora, ¿Qué te hubiera gustado haber logrado? ¿Haber experimentado?... piensa por unos instantes…Para mí, resultó curioso que en lo que yo imaginé más en este ejercicio, es en el amor… en los detalles aparentemente “tontos” de la vida: en mi pequeña sobrinita, pícara y encantadora… en los hermosos momentos que pasé con mis parejas… y en los instantes en que serví a alguien y lo ayudé… me resultó asombroso darme cuenta que no me pasó por ningún instante el concepto monetario… ni pensé en carros, casas, propiedades… nada de el ¿Te pasaron cosas parecidas a ti cuando hiciste el ejercicio, de pura casualidad? Recuerdo que en el libro bíblico de Proverbios, dice una cita más o menos así: “He visto que no hay nada mejor para el hombre terrestre que se regocije por el duro fruto de su trabajo, es el don de Dios”¿Qué es lo que te regocija a ti? Pueden ser pequeñas cosas, desde caminar en un atardecer de lluvia, en un bosque, escuchando el suave trino de los pájaros y peculiar sonido de los grillos al anochecer. Llenarse los pulmones hondamente con el frescor y el aroma a árbol mojado y hierba…En lo personal, pocas cosas me dan tanto deleite como despertarme temprano, caminar, y oler el delicioso aroma a fresco… escuchar aún los cantos de los pájaros, y las calles todavía pacíficas y tranquilas, antes del duro y nervioso ajetreo diario. Y contemplar la luna en la noche, en la calle, ya casi sin gente. Quizás disfrutar de la compañía de una amiga, llenarme de su sonrisa y del brillo de su mirada… de tener entre mis brazos a mi pequeña sobrina… ¡en fin! Con sabiduría, Dios dijo que en verdad no podríamos entrar al reino de los cielos hasta que volviéramos a ser niños, y con profunda admiración, ahora que convivo a diario con mi sobrinos de 8 y 3 años, puedo comprender en toda su majestuosidad lo que significa esto. Admiro de ellos su alegría eterna, de la felicidad que les trae que les obsequie una simple goma de mascar, que los cargue… admiro la seguridad en sí mismos, instintiva y natural que tienen. Su terquedad para conseguir lo que quieren, a pesar de los intentos manipuladores de los adultos para dominarlos con un “ya no te voy a querer”, “eres malo”, “mira como te ve la gente”, “pareces niña”, “si te comportas te compro esto”… me pregunto cuántos de nosotros nos quedamos inconscientemente con esas manipulaciones desde niños. Los niños no entienden el concepto del rencor. Puedes insultarlos y pelear con ellos, pero al rato están como si nada. Y no fingen. Es que así es la naturaleza de un niño. Y tienen una capacidad inagotable para jugar y hacer cosas… ¡y ser felices! Reflexioné, que toda mi lucha interior… ¡está enfocada a volver a ser niño! Tener la alegría y espontaneidad de un niño!<¡Aprender a perdonar y olvidar como un niño! Tener la terquedad para conseguir lo que quiero, como un niño! Y por fin entendí aquella frase de Picasso: “A los 10 años ya pintaba como uno de los grandes del Renacimiento… ¡pero tarde otros 50 para volver a pintar como un niño!”. Entonces, ¿Cual es el sentido de la vida? Para mí, es vivir permanentemente en el presente, disfrutando de todo, obedeciendo a los impulsos de mi corazón… y haciendo lo que me hace más feliz, en cada momento. Ya sea en mi trabajo, en el amor… ¡todo lo que esté haciendo en todo momento y a cualquier hora! Así sea mientras viajo en metro. Sabes? Quizás hoy yo debería estar muerto. Si. Hace 3 días caminaba por la esquina de mi casa, distraído, pensando en un display que acababa de ver anunciando libros con descuento –mi golosina favorita- cuando caminé como un autómata hacia el otro lado de la calle… Sin fijarme en que la luz del semáforo estaba en siga, y una auto corría a toda velocidad, para poder evitar la luz roja del semáforo… Como en sueños, recuerdo la voz de un hombre que se encontraba en la esquina con su pareja, diciéndome... ¡ Cuidado! Esa voz me despertó abruptamente de mis divagaciones, me detuve, y cuando reaccioné, me encontraba a mitad de la calle, justo en el momento en que el auto pasó a milímetros adelante de mí… no se detuvo. Solo escuché el zoooom y vi apenas una imagen difusa del coche de lo rápido que pasaba, al más puro estilo de la película “Matrix” ¡en serio! Si yo hubiera seguido caminando, seguramente me hubiera alcanzado… y a la velocidad que iba, seguramente estaría, o muerto, o paralítico, o en estado de coma, o todo en vendas al estilo “momia de Guanajuato”. Ya ni siquiera hubiera podido escribir esta actualización del sitio, hoy Domingo 24 de agosto. Ya después de la experiencia me pregunté ¿Cuántas cosas inconclusas hubiera dejado de mi vida sin hacer? ¿Cuántas personas que quiero y amo nunca se los expresé? ¿Cuántas personas que me aman, o amaron nunca me lo dijeron y yo jamás lo sabría? La verdad, yo me considero muerto, estoy viviendo extra… fue providencial que la voz de ese hombre me despertara de mi “sueño”. Me salvó la vida. Y como estoy viviendo tiempo “extra”, aún tengo menos miedo a intentar cosas que antes. Y más disposición para amar y ser feliz. Tengo muchos sueños por cumplir y espero que tú también los tengas.
miércoles, 16 de febrero de 2011
El circo de las mariposas
Hoy en clase, nuestra tutora nos ha puesto un documental motivador en el que aparece Nick Vujicic, un motivador internacional que debido a sus problemas de salud de nacimiento, no tiene ni piernas ni brazos, me parece un ejemplo de superación extraordinario, ver cómo ha superado sus problemas, ya físicamente y psicológicamente, me parece un gran ejemplo, y que todos deberíamos de aprender algo positivo de él, porque muestra que todas las personas pueden hacer lo que realmente nos propongamos, luchar por lo que queremos, sea cual sea nuestra condición.
lunes, 7 de febrero de 2011
Grita al mundo, colorea!
Desmotiva echar de menos a una persona y no poder hacer nada porque fue ella la que se alejo de ti...
Qué triste sensación sentirse impotente para recuperar a alguien y ves que es imposible, todo se trunca en tus intentos y la tristeza te abruma sin dudarlo, todo te parece negro y todos los colores en esta triste vida desaparecen... ¿y porque esto? Costumbre, simplemente costumbre ya... y ¿amor? ¿Eso existe?
Qué triste sensación sentirse impotente para recuperar a alguien y ves que es imposible, todo se trunca en tus intentos y la tristeza te abruma sin dudarlo, todo te parece negro y todos los colores en esta triste vida desaparecen... ¿y porque esto? Costumbre, simplemente costumbre ya... y ¿amor? ¿Eso existe?
sábado, 5 de febrero de 2011
Familia
Tras cuatro años de ausencia de la ciudad de mi infancia decidí volver, en Italia ya nada me retenía, mi trabajo de investigación allí había terminado, y mi estancia allí era más que cuestionable moralmente puesto que me encontraba sin un duro y echando de menos a mi familia, en Italia no tenía a casi nadie, salvo a Luca un gran amigo durante estos años, no había hecho demasiados amigos por tierras italianas. Así que sin más pensarlo decidí comprar los billetes de avión; al llegar al aeropuerto de Prat no había nada, no había avisado a mi familia de mi retorno… Cogí un taxi, y a partir de esos momentos en el taxi empezó a observar todo, vi que Barcelona estaba más o menos sin ningún cambio, en esos momentos llegamos al centro de la ciudad, íbamos dirección a la casa de mi familia, donde me encontraría con María, mi madre, Rafael mi padre y mi hermano Ricardo. Ansiaba desde un año atrás verlos, los añoraba con toda mi alma y mientas pensaba en eso mi estomago se hizo un nudo de nervios. […]
[…]Al entrar por la puerta vi a mi madre, ella sorprendida vino sin pensárselo a abrazarme, fue un abrazo de esos que nunca se olvidan, y que siempre esperas que alguien te dé, pues en ese momento mi madre me lo dio… Me sentí la persona más afortunada en ese momento, me hizo sentarme en el sofá a hablar un rato, y en ese momento llego mi padre, tras un pausa nerviosa por la sorpresa que le supuso verme allí vino hacia mí, me miro y dijo, te hemos echado de menos y me abrazo, tener padres así es la mejor sensación que he sentido jamás, reunirme con mis padres tras no verlos en todo un año porque la economía familiar no estaba para ir de viaje toda la familia. Me preguntaron el porqué de mi llegada por sorpresa y les dije: “Esperar a que vuelva Ricardo de la escuela, es algo que tengo que deciros a todos” Ellos aceptaron, mi madre me saco unos aperitivos para picar y en eso que apareció mi hermano, llego el enano de la casa como lo llamaba yo, nada más entrar vino hacia mí como una exhalación y me abrazo al igual que mis padres, mi hermano al que tanto he echado de menos, a la persona que más he cuidado en la vida, pensé en no volver a dejarlo solo tanto tiempo. Y en ese momento, sin más dilación les conté a mis padres el porqué de mi retorno, había vuelto porque los echaba de menos, porque necesitaba a mi familia a mi lado, porque me di cuenta de que era lo mejor que tenía en este mundo, porque ellos eran mi mundo y no quería volver a separarme a más de diez quilómetros de distancia de ellos, ellos eran todo en mi vida. Mi familia nunca me ha fallado, les quiero.
"La familia es el mayor tesoro que tenemos, no ansiemos en destruirla, cuidemosla"
[…]Al entrar por la puerta vi a mi madre, ella sorprendida vino sin pensárselo a abrazarme, fue un abrazo de esos que nunca se olvidan, y que siempre esperas que alguien te dé, pues en ese momento mi madre me lo dio… Me sentí la persona más afortunada en ese momento, me hizo sentarme en el sofá a hablar un rato, y en ese momento llego mi padre, tras un pausa nerviosa por la sorpresa que le supuso verme allí vino hacia mí, me miro y dijo, te hemos echado de menos y me abrazo, tener padres así es la mejor sensación que he sentido jamás, reunirme con mis padres tras no verlos en todo un año porque la economía familiar no estaba para ir de viaje toda la familia. Me preguntaron el porqué de mi llegada por sorpresa y les dije: “Esperar a que vuelva Ricardo de la escuela, es algo que tengo que deciros a todos” Ellos aceptaron, mi madre me saco unos aperitivos para picar y en eso que apareció mi hermano, llego el enano de la casa como lo llamaba yo, nada más entrar vino hacia mí como una exhalación y me abrazo al igual que mis padres, mi hermano al que tanto he echado de menos, a la persona que más he cuidado en la vida, pensé en no volver a dejarlo solo tanto tiempo. Y en ese momento, sin más dilación les conté a mis padres el porqué de mi retorno, había vuelto porque los echaba de menos, porque necesitaba a mi familia a mi lado, porque me di cuenta de que era lo mejor que tenía en este mundo, porque ellos eran mi mundo y no quería volver a separarme a más de diez quilómetros de distancia de ellos, ellos eran todo en mi vida. Mi familia nunca me ha fallado, les quiero.
"La familia es el mayor tesoro que tenemos, no ansiemos en destruirla, cuidemosla"
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