viernes, 9 de septiembre de 2011

Injusticias!

"La vida es un poco mierda a veces, pero tú no desistas sueña cosas bonitas, pide muchos deseos y no se los digas a nadie, dicen que para que un deseo se cumpla, no hay hay que desvelárselo a nadie. Yo nunca le conté a nadie mi deseo, por eso se que se cumplirá, lo se..."
Al escuchar esta frase de la obra de teatro "Como cuando soplas las velas" empecé a reflexionar sobre todo, sobre que sí, la vida muchas veces es un poco mierda, tiene muchos momentos en los que te quedas pensando si vale la pena vivir eso, o si te esta aportando algo que en un futuro te marcara... Creo que todas las personas en algún momento nos lo hemos preguntado en alguna fase de nuestras vidas, nos hemos puesto a pensar en algo y si realmente merecemos eso que nos pasa... El mundo esta claro que esta lleno de injusticias, nadie puede elegir lo que le sucede en un momento determinado de su vida, pero lo que si que puede hacer es soñar en conseguir algo, luchar por lo que queremos, y si luchar solos, porque si, soy un ferviente defensor de que las cosas tienes que conseguirlas por tu solo, sin influencia de nadie.

Con esto no quiero mas que decir que la vida no siempre es justa con las personas en todos los aspecto, ya sea amor o cualquier otro ámbito, pero no nos queda otra que resignarnos y seguir adelante, acarrear todo lo que ha significado para nosotros eso que nos haya perjudicado en un momento concreto y luchar.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Bajo una tenue luz, mirando fijamente...

Bajo una tenue luz, mirando fijamente al fondo de la sala, poco a poco voy observando a los espectadores... Desconcertados por mi actuación silenciosa, simplemente gestual... Comienzan a expresar sentimientos en su tez... contradicción en algunos rostros, sorpresa en otros e incluso algunos valientes una sonrisa… Me llamo Marc y soy actor, un desconocido actor el cual está orgulloso de su trabajo. Aunque no de para gran cosa económicamente hablando, es mi vida, mi pasión... La recompensa a esto la encuentro en la capacidad de los espectadores de pasar de una sonrisa a una lagrima con tan solo unos segundos de margen, el poder infiltrarme entre la gente y escuchar sus críticas al terminar la actuación... Pero lo que más valoro de este trabajo, es poder aislar a la gente de su mundo unos minutos, que disfruten, esa es mi misión. Al terminar cada actuación me gusta sentarme en el escenario, pensar y mirar fijamente al fondo de la sala, está vacía... Solo estoy yo y me encanta, sonrío recordando momentos de la obra... Hasta que finalmente se apaga aquella tenue luz, es hora de ir al hotel, mañana será otro día...



miércoles, 17 de agosto de 2011

"Como cuando soplas las velas" - Alberto Giner

Y te encanta...(Marta se queda dormida sobre sus piernas. Norte se levanta con cuidado, pone un cojín bajo su cabeza, y se sienta en el suelo, cerca de su cara) Te encanta que sea un ñoño, pero ¿sabes qué? Un Día lo odiarás que lo sea, cuando seamos viejos y llevemos cincuenta años juntos, seguro que no te gusta nada que sea un ñoño, me criticarás con tus compañeras del taller de bolillos. Cuando llegue a cada con un ramo de flores o te diga cosas bonitas al pasear, seguro que te pareceré ridículo...Con el tiempo le restamos importancia a las cosas y eso es un error grandísimo ¿sabes?, deberíamos multiplicar su valor por mi cada vez que se repiten, para que no se pierdan nunca, no se podría vivir sin las pequeñas cosas. (se da cuenta de que se ha dormido) Yo no podría vivir sin ti... y lo sabes. (se levanta, le tapa con una manta, le da un beso, vuelve a sentarse.)

A veces me quedo mirándole mientras duerme, me pongo de cuclillas y la mira de cerca, acerco mi cabeza a su pecho y escucho sus latidos, uno a uno, parece que me hablan me dicen que me agarre a cada segundo que deja caer el reloj, con firmeza, como un koala en su árbol, un árbol que crece y crece, que cada día es más alto, alto como un rascacielos desde donde divisarlo todo, desde donde ver las cosas pequeñas, tan pequeñas como las hormigas que cargan una tras otra las migas que han caído en la merienda, que cargan fuertes a nuestros pies, y el sol arriba, fuerte también, enrojece las pieles y los corazones, y hace calor, un calor que hace salir a la calle, que me saca de la casa que me sueño todas las noches, que revoluciona una tras otra las partes de mi cuerpo, que me hace sudar, sudar tanto que parece que cada poro de mi piel este llorando, y mientras tanto suena una canción, suena mal pero bien, suena a viejo tocadiscos, sueña a cuando mi abuelo se sentaba a contemplar el mar desde su balcón, suena a brisa, a niños en las piscina, suena a jugar debajo de un árbol mientras mi abuela canta y se inventa la letra... suena a los latidos de Marta, uno a uno. Me encanta escucharte dormir.

domingo, 14 de agosto de 2011

Limites

Al final las cosas cambian y cansan, la resistencia personal, la capacidad de sufrimiento siempre tiene un limite, una vez superado date por perdido, no hay vuelta atrás...